BUBONIS

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viernes, 11 de febrero de 2011

MEDICINA Y ESPIRITUALIDAD

¿Curación por la ciencia, o por la fe?


 JORGE FUENTES AGUIRRE
Viernes, 11 de Febrero de 2011, publicado en El Diario de Coahuila, México.

Hoy viernes 11 de febrero se efectúa la Jornada Mundial del Enfermo. En esencia, se trata de una fecha instaurada por consenso de varias denominaciones cristianas para implorar a Dios por la salud de las personas que la han perdido. Pero… ¿Puede Dios sanar enfermedades en este mundo que confía más en la ciencia que en los poderes divinos? Los creyentes afirman que sí. Los descreídos dicen que no, que no puede, y alude que eso son "fantasías de la religión". ¿Quién tiene la razón?
He platicado acerca de este tema con médicos que tienen fe, y con médicos que son agnósticos. Y como siempre sucede cuando se comentan estos asuntos: en terreno de lo espiritual y de la conciencia, nadie logra convencer a nadie. Por eso se dice que "de religión y de política, mejor ni discutir". Y sin embargo, ¡es tan necesario tratar de desentrañar esta verdad!
La verdad comienza con una afirmación rotunda: a quien no cree en Dios, es imposible convencerlo de que Dios actúa en la vida del hombre. ¿Cuál Dios?, diría tal persona. El presupuesto fundamental para aseverar el poder de curación por la fe, es primordialmente la conciencia de que Dios existe, y de que es Alguien actuando en el mundo, en cada persona.
Hace dos semanas intervine en una videoconferencia con sede en Boston, en la que se trató el tema de "Espiritualidad en Medicina". Acudieron expertos de bandos opuestos, tan connotados como el teólogo Benedictino Anselm Grün, el doctor indú Deepack Chopra, y los eminentes científicos agnósticos Arnold Padget y James D’Aquili. El clima de presentación de las ponencias, donde cabría esperar exabruptos por tan contrapuestas entre sí, fue, sin embargo, de elegante respeto y cordialidad.
El moderador, del Boston Chronicle, indujo el tema: "¿Pueden la oración y la espiritualidad curar enfermedades no sanadas por la Medicina?". James D’Aquili argumentó su negativa: "No hay hasta la fecha una evidencia científica seria de que así sea. Yo temería por mi salud si alguien se limitara a orar por mí, mientras yo agonizo de infarto". Larry Dossey, famoso internista dedicado a estudiar la influencia de la fe en la evolución de las enfermedades, replicó conciliador: "Durante años he sostenido que la Medicina y la oración pueden ser utilizadas simultáneamente. No estoy sugiriendo que la oración deba ser usada en lugar de los métodos de la Medicina moderna, sino conjuntamente. Y créanme, con la oración, la Medicina actúa mejor para el enfermo".
Deepack Chopra abundó: – Cuando yo era estudiante de Medicina, y en los años de mi postgrado en los Estados Unidos, hablar del espíritu involucrándolo con los procesos terapéuticos, hubiera sido herejía científica, y nadie que tomara en serio a la ciencia médica se hubiese atrevido a insinuar el asunto. Ahora, tres universidades tan afamadas como Stanford, Harvard y Yale, investigamos seriamente la relación entre espiritualidad y el proceso curativo. Y la evidencia señala que es factor determinante.
Los agnósticos impugnaron en boca de Padget: – Pero ¿Cómo aludir al espíritu en un ámbito como el médico, donde por método sólo es verdad lo concreto que se pesa, se ve y se mide? Se me dio oportunidad de hablar y dije: – Efectivamente, doctor, crecimos en la ciencia educados a creer solamente en lo tangible que está al alcance de nuestros sentidos, y a razonar por método de deducción lógica. Pero la experiencia médica me ha demostrado que el ser humano está por encima de silogismos y teorías. Cada enfermo es un cuerpo, sí, mas contiene un espíritu capaz de relacionarse con Dios. Siempre sostuve mi convicción de que mis pacientes no se curan sólo con ciencia, sino con afecto, oración y fe.
Uno de los pioneros en estos estudios, el doctor Herbert Benson, de Harvard, me apoyó: – Durante siglos, los médicos hemos sido insensibles a la influencia de la religión en los enfermos. Pero ahora encontramos que es tan inobjetable la relación entre la espiritualidad y los procesos de curación, que los médicos deben tener fundamentos religiosos, y aplicarlos en el tratamiento de sus pacientes. No hacerlo así, es ofrecer a los enfermos un tratamiento incompleto".
El Dr. Wallace Sampson, de Stanford University, aseguró que hace apenas unos años él no se hubiese atrevido a proponer un estudio científico sobre algo tan intangible como es la oración. La medicina occidental luchó durante cien años contra los reductos de misticismo de siglos pasados. Ahora la ciencia, al percatarse que hay patologías que no puede resolver por sus medios convencionales, vuelve su vista a estos estudios de "medicina holística" en los que invoca la fe y espiritualidad de los pacientes, obteniendo la curación de muchos enfermos.
Anselm Grün, dio su opinión: – Soy teólogo, un teólogo que habla de Dios en el mundo, y del mundo de Dios. Por lo que me ha enseñado la vida, puedo afirmar a ustedes, médicos, que la gente realmente comprometida con su religión está menos expuesta a la depresión y a la ansiedad. Numerosos casos me demuestran una mejor calidad de vida orgánica en las personas que asisten regularmente a servicios religiosos que los que no acuden. Y les aseguro sin sofisma: la religión es buena para la salud".
Aunque muchas veces fui criticado en México y en Estados Unidos por sostener mi convicción religiosa en las universidades y en mis artículos, ahora me da gusto, tras mi participación en esta teleconferencia internacional a la que fui convocado, que científicos de las mejores universidades del mundo estén volviendo la vista al espíritu humano para hacerlo intervenir en el tratamiento de los pacientes a través de la fe. Bien vale la pena ponerla en acción en las necesidades de salud nuestras o de nuestros allegados. Como proclama el Salmista: "Haz la prueba, y verás qué bueno es el Señor".
Volverá con ello a realizarse la frase con la que Jesucristo rubricaba su milagro de volverle la salud a cada enfermo:

"Vete en paz, tu fe te ha curado".

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