BUBONIS

BUBONIS

jueves, 23 de diciembre de 2010

PRIMER PESEBRE

Primer Pesebre
El Primer pesebre de la Historia
Graccio, Italia, 1223
Leyenda Mayor
San Bonaventura
Tres años antes de su muerte, San Francisco decidió celebrar con la mayor solemnidad posible, cerca de Greccio, el recuerdo del nacimiento del Niño Jesús, con el fin de aumentar la devoción de los pobladores (...)
Hizo preparar un pesebre, consiguió algo de heno y trajo un asno y un buey. Convocó a sus hermanos y acudieron todos los vecinos al lugar. En el bosque retumbaban los cantos y esa noche venerable se vestía de esplendor a la luz de las antorchas relucientes y al compás de los cánticos que resonaban fuerte y alto. El hombre de Dios, parado frente al Pesebre y lleno de piedad, derramaba lágrimas y desbordaba de alegría. La misa se celebró usando el Pesebre por todo altar. Francisco cantó el Santo Evangelio y más tarde habló y relató al pueblo reunido el Nacimiento de un rey pobre que llamó con ternura y amor al Niño de Bethlehem (Belén). El señor Juan de Greccio, caballero virtuoso y leal, que había abandonado las armas de los príncipes de la tierra por amor a Cristo, afirmó que él había visto a un niño muy hermoso que descansaba en la cuna y que pareció despertar cuando el bendito Padre Francisco lo tomó en sus brazos.
Esta afirmación está suficientemente acreditada por la santidad del piadoso caballero pero también lo está por la verdad que expresa y por los milagros que siguieron. El ejemplo que Francisco ofreció al mundo despertó, en efecto, a las almas dormidas, y el heno del Pesebre conservado por el pueblo, sirvió de remedio para los animales enfermos y de salvaguarda contra todo tipo de desgracia.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

BLANCA NAVIDAD

ANGÉLICA

Capítulo I



El puerco
 
Le habían dicho:

–¡La vida es maravillosa!
Él todavía era pequeño, no sabía muy bien cómo
se vivía y deseaba saber más. Pensó un instante y se
decidió a preguntar:
–¿Cómo se entra en la vida? ¿Acaso hay una puerta
a la que llamar? Y si llamas... ¿te abre alguien?
Le respondieron entre risas:
–La vida no tiene puerta. Nacemos en el cielo y
después las cigüeñas nos traen a la tierra.
Él nunca había visto una cigüeña, pero aun así le
pareció que aquella historia estaba mal contada y
acabó diciendo que no se lo creía. Entonces le dieron
otra explicación:
–Es Papá Noel el que trae a la gente a la vida.
Bajó lamirada: sabía perfectamente que PapáNoel
no traía ese tipo de regalos. Entonces le dijeron:
–Hay una puerta para entrar y queda muy lejos
–señalaron a lo lejos.
Miró desconfiado hacia donde le indicaban.
–Si te portas bien, llamas a la puerta y te abren. Si
no te portas bien, no te abre nadie.
Seguía mirando a lo lejos. Mirando y pensando:
«Maldita sea mi estampa, me están engañando otra
vez». Suspiró.Cuando fuera mayor, no iba a permitir
que le hablaran así; cuando fuera mayor, no le iba a
permitir a nadie que se riese de sus preguntas.
«¿Y si fingiese que me creo lo que la gente mayor
me dice? ¿Y si fingiese que allá lejos existe una
puerta? ¿Y sime acercase allí a llamar y resultase que
alguien me abre la puerta? ¿Y si después entrase?»
Sonrió. «Apuesto algo a que si consigo entrar se van a
quedar todos con un palmo de narices.»
Caminó decidido hasta la puerta.Llamó.Le abrieron.
Observó detenidamente cómo era la vida y le
gustó.
Escribió su nombre en un libro enorme que contenía
los nombres de todos los que habían pasado antes
por allí y entró.
Eso era lo que solía hacer con todo lo que no entendía:
fingía que se creía las respuestas que inventaban
para él y santas pascuas. Y pensaba: «Cuando
crezca lo entenderé todo, cuando crezca ya no tendré


la necesidad de seguir fingiendo». Pero por ahora todavía
era muy pequeño. Y estaba solo. Porque la vida
de los puercos consiste justamente en eso: desde muy
temprana edad, se quedan solos porque separan a toda
la familia para comérselos, unos al momento y otros
más adelante.
Pues eso es lo que era: un cerdito. Oscuro, con un
nudo en el rabo (y, para colmo, un nudo ciego), unos
ojos muy vivos que lo miraban todo sin parar y una
manera de andar muy graciosa porque caminaba acelerado*
y contoneándose. Salió al mundo y cada día
descubría algo nuevo: sol, fósforo, color y gente, estrella,
avión, casa, máquina y jaleo, coche pasando. Caminó
hasta donde se acababa la ciudad y allí descubrió
la flor y el bosque, el silencio y el color. Y, de repente,
descubrió un lago.Era por la mañana muy temprano;
 todo el mundo estaba durmiendo y el lago también.
Era un sueño quieto, tranquilo; tanto, que no le permitía
al lago moverse ni un milímetro. El agua, por
consiguiente, le servía de espejo: el cerdito se inclinó
sobre el agua y no pudo por menos que asombrarse.
–¡Huy! –gritó, y volvió amirarse.
Se puso de frente, de perfil, de todas las posturas
que se le ocurrían.Guiñó un ojo, hizo una carantoña,
intentó deshacerse el nudo del rabo, pero tenía tantas
cosquillas que acabó por desistir (la cosa que produce
más cosquillas es querer deshacer un nudo de nacimiento),
arrancó un trozo de hierba del suelo y se lo
enrolló en el cuello amodo de corbata,dio unos pasos
tambaleantes y concluyó:
–¡Qué vida! ¡Qué maravillosa eres!, ¿lo sabías?

–y entró en el agua para abrazarse. Solo le faltó morirse
de gusto: nunca habría imaginado que el agua
fuese tan agradable.Él y el lago se hicieron uña y carne
y no quería ni pensar enmarcharse de allí; creía que
no iba a descubrir nada mejor. Pero lo descubrió. Un
día,mientras paseaba,de repente oyó:Uuuuuuuuuuuu.
Era un pitido. Pesado. Angustioso. Él ya había oído
un montón de us, pero ninguno tan impresionante
como aquel. Siguió detrás del pitido, recorrió un largo
camino y por fin llegó al puerto: quien estaba haciendo
u era un barco.Al contemplar el puerto, se detuvo
con los ojos abiertos de par en par,mirando aquel
navío tan blanco, tan grande, lleno de banderitas diferentes
y que hacía un u tan fuerte.
–¿Adónde se dirige? –preguntó a la gente que trabajaba
en los muelles cargando el barco.
–Hacia allá –le señalaron.
Él miró, pero únicamente se pudo percatar de
que allá era muy lejos. Tan lejos que inmediatamente
se dio cuenta de que él nunca conseguiría llegar a ese
lugar.Paseó por la orilla delmar hasta llegar a una pequeña
playa en la que se entretuvo recogiendo conchas.
Volvió al puerto y se quedó observando elmovimiento
que había en losmuelles, viendo el barco que
partió de noche,pitando aquel u tan bonito y agitando
las banderas al viento.Pidió una fotografía del puerto
y se la dieron.En la foto se veía unmontón de cosas: el
barco, el mar, la gente trabajando, el cielo, y estaba
él –el cerdito– contemplando el puerto.
Acudió allí durante bastantes días. Después, comenzó
a descubrir cosas nuevas. Adoraba la vida; se
reía de todo; parecía que no había en el mundo nadie
más feliz que él.
Pero un día le advirtieron de que no podía andar
por ahí deambulando.
–No ando sin ton ni son: estoy descubriendo cosas
–dijo.
–Eso no está bien: tienes que ir a la escuela a aprender
a leer y a escribir.
Y eso fue lo que hizo.
Nada más entrar en clase, saludó a sus compañeros
y los observó con detenimiento pensando para sus
adentros con quién podría congeniar.
Pero ellos lo miraron de reojo, le devolvieron un
«hola» seco y muy breve, y en el recreo nadie habló
con él. Y tampoco en los otros recreos que hubo después.
Una tarde, el profesor les avisó de que iba a haber
reunión de padres.
–Yo no tengo padre, señor –le dijo el puerco.

–Puede venir tu madre.
–Tampoco tengo, señor.
–Entonces, un hermano mayor.
–Pero no tengo hermanos.
–Tráete a un amigo entonces.
–No tengo.
Un grupito demonos que se sentaba al fondo de la
clase, y que se colocaba allí a propósito para armar jarana,
comenzó a reírse.El puerco se dio cuenta de que
se estaban riendo de él y le sentó fatal. Pensó: «¿Será
que no me aceptan porque ellos tienen familia y yo
no?».El profesor entonces sintió pena de él y decidió
contar un chiste para que todo el mundo se riera y se
olvidara así el asunto. Era un chiste de un papagayo
que tenía la manía de hacerse pasar por policía. Al
puerco, el chiste le pareció graciosísimo. Comenzó a
reír y no conseguía parar. Se rió tanto que acabó haciéndose
pis en la cartera. El compañero de al lado se
volvió hacia él y le soltó:
–¡Puerco!
Y lo dijo con fuerza, con rabia.
El grupo de monos que estaba al fondo de la clase
estalló en carcajadas.
El puerco dejó de reír de repente y se quedó mirando
asustado a su compañero: era la primera vez que
pronunciaban su nombre. Y lo habían hecho de tal
modo que hasta parecía que era un nombre feo. Sintió
que el corazón le latía acelerado dentro del pecho. Se
acabó la clase y su corazón seguía latiendo deprisa.

Lygia Bojunga

sábado, 18 de diciembre de 2010

SE DICE DE MÍ

YO SOY ASI P'AL AMOR




Yo soy así pa´ l amor
Qué vachaché,
Y no me engrupe
“Menjou” ni “Chevalier”.
Yo quiero un gavión bien reo
De esos que saben querer,
Un coso que haga explosión
al caminar,
Y que de un sólo “biandún”
Me haga rodar.
Que no me ande
Con caramelitos,
O me recite versitos
De esos que hacen llorar.


Yo quiero un hombre
Y no un muñeco de vidriera,
Me desespera no ver
Un taita de mi flor.
Pero qué vachaché
Paciencia y aguantar,
Porque si no lo encuentro
Yo prefiero reventar.


Se peinan de “negligé”
Como “Ramón”,
Y cuando besan de atrás
Piden “pardón”.
Y cómo serán de giles
Que te afilan con yo-yo.
A San Antonio recé
Y me batió:
“Perdés el tiempo, perdés
buscándolo”.
Me da mucha bronca
Y me pregunto,
Cómo hay tantos giles juntos
En la viña del Señor.


Letra : Luis Rubistein
Música : Juan Antonio Collazo (AGADU)
y Lalo Echegoncelay (Víctor Eduardo Etchegoncelhay Jaureguiberry) (AGADU)

HOY QUIERO CONFESARME

Isabel Pantoja

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA LECHUZA RESTAURANTE

http://www.lalechuzanavarro.com/llegar.php

ACEITUNAS NEGRAS

(Me fascinan, no tengo límite con ellas...)


Las aceitunas negras, no son aceitunasu olivas de especies o variedades diferentes, sinoaquellas a las que se les ha permitido madurar en el árbol antes de la cosecha. Tienden a tener un sabor diferente al de las relativamente más “inmaduras”aceitunasverdes, y pueden ser curadas en una variedad de formas para diferentes usos y perfiles de sabor.

Al igual que otros productos del olivo, lasaceitunasnegras juegan un papel integral en lacocinade muchos países mediterráneos, y es un hecho que son muy populares en algunos otros países también, a tal punto que en muchas zonas, a lasaceitunasnegras se las conoce simplemente como “aceitunas griegas”. Es interesante señalar que a diferencia de muchas frutas, una oliva no puede comerse directamente del árbol pues ellas son natural e intensamente amargas, por lo que curados en medios líquidos tales como sal y agua,aceiteo lejía.
Hay culturas mediterráneas en las que estosfrutostambién son curados en seco. La cura de oliva hace que el buen sabor, agrega un sabor único y textura de la fruta, y con frecuencia permite que sea almacenada por largos períodos de tiempo. Algunas variedades comunes de lasaceitunasnegras son lasaceitunasKalamata, tradicionalmente curadas en salmuera procedente de Grecia; el término Gaeta es el equivalente italiano.
Nyon Nicoise son lasaceitunasnegras de Francia que tradicionalmente se han curado con hierbas, y tienen un sabor delicado y complejo. En Europa, algunas variedades deaceitunasnegras están protegidos por una denominación de origen controlado (DOC), a fin de preservar la historia regional y el patrimonio culinario.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

NOCTURNO, OPUS 27

QUIERO

Quiero cerrar los ojos
tan sólo para descansar la vista.
Quiero una alfombra mágica
tan sólo para descansar mis pies.
Quiero tirar mis ropas
tan sólo para descansar mi piel.
Necesito hacer algo
tan sólo para descansar el alma.

DESPEDIDA

QUERIDOS CHICOS:


Fue un hermoso año el que pasamos juntos. Aprendimos, nos divertimos, nos enojamos, estuvimos tristes, comimos, bailamos, escribimos y muchas cosas más que seguramente las tenemos guardadas en nuestro corazón. Como yo que llevo en mí, las cosas más lindas de mis alumnitos de 1º C.
Por eso… tendré en el alma a todos ustedes:
• Los tiempos y las explicaciones de Santi.
• Los seguimientos y la pasión de Luca.
• Las inquietudes y movimientos de Gero.
• La bondad e inocencia de Lucas.
• La frescura y las caminatas de Nolan.
• La pureza y la familiaridad de Tomi.
• La seriedad y los abrazos de Damián.
• La timidez y los asombros de Franco P.
• La niñez y optimismo de Franquito.
• Los trabajos pulcros y los cuidados de Ciro.
• El cariño y los abrazos de Mateo.
• Los razonamientos y los pensamientos de Rodrigo.
• La practicidad y la madurez de Valentín.
• La picardía y la voluntad de Emanuel.
• La rapidez y las artes de Mora.
• La mirada profunda y la sinceridad de Lucía.
• La bondad infinita y la inocencia de Rocío.
• La perfección y el detalle de Athi.
• La abnegación y la chispa de Agus.
• Los esfuerzos y la comicidad de Ori.
• La compañía y la serenidad de Mica.
• La sensibilidad y la voluntad de Vicky.

Con todo esto tendré lleno mi corazón.
Les deseo, para ustedes y sus familias, un hermoso año 2011, lleno de alegrías y sorpresas.
Y recuerden que 1º C es: ¡UNA CENTENA! = 1 C

                                                          Beatriz

domingo, 12 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD - VIENNA 1999



LA VIRGEN LAVA PAÑALES



Happy Christmas/War Is Over



Silent Night



O Holy Night / Cantique De Noel



Wiegenlied "Strauss"



Susani



Christmas Jingle Bells



Ave Maria, Dolce Maria

LACRIMOSA

NO PUEDE SER



No Puede Ser


No puede ser;
esa mujer es buena.
No puede ser
una mujer malvada,

En su mirar,
como una luz singular,
he visto que esa mujer
no es una desventurada.

No puede ser,
una mujer sirena,
que envenenó
las horas de mi vida.

No puede ser,
por que la vi rezar,
por que la vi querer,
por que la vi llorar.

Los ojos que lloran
no saben mentir,
las malas mujeres
no miran así.

Temblando en sus ojos
dos lágrimas vi
y a mí me ilusionaba
que tiemblen por mí,
que tiemblen por mí.

Vi la luz de mi ilusión.
se piadosa con mi amor,

por que no sé fingir,
por que no sé callar,
por que no sé vivir.