Ilustradora italiana, nacida en Bolognia. Ganadora de muchísimos premios y autora de muchos libros infantiles. Para conocer su obra, estos son los sitios y algunas ilustraciones.
http://www.beatricealemagna.com
http://thetopsyturvybook.tumblr.com/
"En los largos días estivales, un insecto nace al amanecer y muere al atardecer, para sólo vivir ocho horas. ¿Cómo explicarle la palabra noche?
BUBONIS
domingo, 21 de octubre de 2012
viernes, 19 de octubre de 2012
LA CATEDRAL DE NOTRE DAME
La obra de Víctor Hugo "Notre Dame de París", que relata la historia de Quasimodo, el jorobado de NotreDame, permitió redescubrir esta bella catedral gótica.
La Catedral Notre Dame de París es, sin ninguna duda, uno de los símbolos de la ciudad. Si bien no es la catedral más grande de Francia, es una de sus obras de arte gótico más remarcables.
Situada en la parte este de Ile de la Cité, su fachada mira hacia el oeste y da sobre la plaza Notre Dame, donde se encuentra el punto cero desde el que se cuentan todas las distancias de Francia. Sus dimensiones alcanzan los 130 metros de largo por 48 metros de ancho y una altura total de 69 metros.
Situada en la parte este de Ile de la Cité, su fachada mira hacia el oeste y da sobre la plaza Notre Dame, donde se encuentra el punto cero desde el que se cuentan todas las distancias de Francia. Sus dimensiones alcanzan los 130 metros de largo por 48 metros de ancho y una altura total de 69 metros.
La fachada presenta tres grandes portales. El Portal del Juicio Final, el más importante al centro, muestra esculturas representando la resurrección de los muertos, un ángel con una balanza pesando virtudes y pecados y demonios que se llevan las almas pecadoras, imágenes que sin duda habrán tenido gran peso en el inconsciente popular en la Edad Media. Los dos portales laterales fueron consagrados a la Virgen María y a Santa Ana, su madre.
A unos 20 metros del suelo, una galería con 28 estatuas se levanta por encima de los portales. Cada estatua, de 3,5 metros de altura, representa los 28 reyes de Judea que precedieron la llegada de Cristo. De las estatuas originales medievales sólo quedan fragmentos, ya que durante la Revolución fueron destruidas creyendo que representaban reyes franceses.
Sobre el portal central se destaca el gran vitral circular de la roseta, de casi 10 metros de diámetro, uno de los elementos más notorios de la fachada. Sin embargo, este vitral no es el más grande de la catedral, ya que las fachadas norte y sur presentan vitrales de 13 metros de diámetro. Por encima de la roseta, una hilera de columnas y luego las dos torres con campanario completan la cara oeste.
El lugar donde se encuentra la catedral estuvo desde mucho tiempo antes de su construcción ligado a las actividades religiosas.
La tribu celta de los parisii, los primeros habitantes de la isla, al parecer celebraban allí sus rituales y posteriormente los romanos habían erigido un templo en honor a Júpiter. Una primera iglesia cristiana se habría construido luego en honor a Saint Etienne, y sobre ella una iglesia románica, que es la que perduró hasta 1163, año en que el arzobispo Maurice de Sully decidió la construcción de la catedral.
La edificación coincidió con un período de prosperidad y de creciente dominio de la ciudad, por lo cual la obra debía reflejar este poderío. Así, la edificación se realizó sin interrupciones por problemas económicos, aunque sólo se dio por concluida a mediados del siglo XIV, después de muchas modificaciones e intervenciones de diferentes arquitectos y artesanos.
Las turbulencias de la historia, el deterioro por el paso del tiempo y las nuevas tendencias arquitectónicas hicieron que la Catedral sufriese numerosas modificaciones y restauraciones, la más notable emprendida en 1844 por Eugene Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste Lassus, que se prolongó por 23 años. Más recientemente, en 1965, excavaciones bajo la catedral revelaron la existencia de catacumbas de la época romana y habitaciones medievales.
Víctor Hugo escribió en 1831 su novela "Notre Dame de París". Situando los acontecimientos en la catedral durante la Edad Media, narra la historia de Quasimodo, el jorobado que se enamora de la bella gitana Esmeralda y sufre el hostigamiento de su tío Frolo. Su ilustración poética de la arquitectura de la catedral permitió a muchos descubrirla de una forma diferente.
Las turbulencias de la historia, el deterioro por el paso del tiempo y las nuevas tendencias arquitectónicas hicieron que la Catedral sufriese numerosas modificaciones y restauraciones, la más notable emprendida en 1844 por Eugene Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste Lassus, que se prolongó por 23 años. Más recientemente, en 1965, excavaciones bajo la catedral revelaron la existencia de catacumbas de la época romana y habitaciones medievales.
Víctor Hugo escribió en 1831 su novela "Notre Dame de París". Situando los acontecimientos en la catedral durante la Edad Media, narra la historia de Quasimodo, el jorobado que se enamora de la bella gitana Esmeralda y sufre el hostigamiento de su tío Frolo. Su ilustración poética de la arquitectura de la catedral permitió a muchos descubrirla de una forma diferente.
Dirección: 6, place du Parvis Notre-Dame - 4° Distrito
Metro: CITE
Horarios de visita a la catedral (entrada gratuita)
Horarios y tarifas para tours guiados y visita de la cripta
miércoles, 17 de octubre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
PLAZA MAYOR - MADRID - ESPAÑA
Los orígenes de la
Plaza Mayor se remontan al siglo XV, cuando en la confluencia de los caminos
(hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se
celebraba en este sitio, conocido como "Plaza del Arrabal", el
mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa
porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza.
En
1580, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el
proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera, comenzándose el derribo
de las "casas de manzanas" de la antigua plaza ese mismo año. La
construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería,
comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja.
En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora,
quién concluirá la plaza en 1619.
La
Plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de
ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de
reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el
arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último de los
incendios, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las
labores de extinción Sabatini. Se encargó la reconstrucción a Juan de
Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres
plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras
de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de
Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.
En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616.
En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616.
En
1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la
Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En
1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Y
en los años 60 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico
rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las
actuaciones en la Plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la
decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que
representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.
La Plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas al año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza.
La Plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas al año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza.
Todos
los meses de diciembre, se celebra el tradicional mercado navideño, costumbre
que se mantiene vigente desde el año 1860.
También se celebra todos los domingos y festivos por la mañana el mercado de Filatelia y Numismática.
También se celebra todos los domingos y festivos por la mañana el mercado de Filatelia y Numismática.
sábado, 22 de septiembre de 2012
PRIMAVERA
PRIMAVERA QUE FLUYES
PRIMAVERA QUE DUERMES,
PRIMAVERA DE FLORES,
SUEÑAS COLORES.
DESCANSA TU ANDAR,
BRILLAN TUS OJOS...
¡OH, FLOR RETIRADA,
QUE RENACE, RENACE...
viernes, 21 de septiembre de 2012
ADÉLAIS, (ADAPTACIÓN)
Quizás te hayas cruzado con Adélais por las calles de París. Si es así, seguramente no lo recordarás porque, aunque se trata de una chica muy guapa, resulta casi imposible percibir su fino rostro y sus grandes ojos tras su larga cabellera. Cuando camina, siempre va con la cabeza gacha, mirando sus pies y pegada a las paredes. Si alguien le habla, su corazón empieza a latir con fuerza y es presa de unos temblores incontrolables.
Cuando se halla frente a las personas, sus mejillas se tornan rojas como un tomate y de su boca no puede salir ni una sola palabra.Antes, Adélais era la chica más tímida que pudiera existir, pero ahora actúa de esa forma para no destacar entre los demás, desde que un suceso increíble le cambió la vida: descubrió que podía hacerse invisible.
Ese día se sintió muy mal sólo de pensar que tenía que hablar con alguien, así que cerró los ojos y deseó ser invisible. Sucedió lo increíble: ¡desapareció de verdad! Se esfumó sólo unos segundos y finalmente reapareció. Al principio creyó que todo había sido un sueño, ya que quienes la rodeaban no reaccionaron con extrañeza. Pero, cuando llegó a la casa, se vio tentada a repetir la experiencia. Cerró los ojos, pidió nuevamente su deseo y se miró al espejo: no se reflejaba ninguna imagen. Adélais bajó la cabeza y allí donde debía estar su cuerpo no había nada. ¡Era completamente invisible! Podía desaparecer y reaparecer cuando quisiera.
Una vez pasado el primer momento de sorpresa, imaginó todo lo que podía aportarle ese poder. Invisible a ojos de los demás, la tímida Adélais pasaba buenos momentos, por donde pasaba se volaban los papeles por arte de magia.... Después las cosas empezaron a desaparecer.
En París se corre el rumor que por los barrios corre un ladrón especial.
Se dice que no se trata de uno común y corriente, ya que sólo roba a las personas deshonestas que se enriquecen a costa de las desgracias ajenas y todo lo que sustrae lo deposita en la puerta de la casa de los más necesitados...
Lo único que no puede depositar es su corazón herido.
Ella va invisiblemente por las calles, acercándose a todo aquel a quien le dejara un mensaje...
Adélais, encontró una forma para vivir, creyendo que es feliz...
Cuando se halla frente a las personas, sus mejillas se tornan rojas como un tomate y de su boca no puede salir ni una sola palabra.Antes, Adélais era la chica más tímida que pudiera existir, pero ahora actúa de esa forma para no destacar entre los demás, desde que un suceso increíble le cambió la vida: descubrió que podía hacerse invisible.
Ese día se sintió muy mal sólo de pensar que tenía que hablar con alguien, así que cerró los ojos y deseó ser invisible. Sucedió lo increíble: ¡desapareció de verdad! Se esfumó sólo unos segundos y finalmente reapareció. Al principio creyó que todo había sido un sueño, ya que quienes la rodeaban no reaccionaron con extrañeza. Pero, cuando llegó a la casa, se vio tentada a repetir la experiencia. Cerró los ojos, pidió nuevamente su deseo y se miró al espejo: no se reflejaba ninguna imagen. Adélais bajó la cabeza y allí donde debía estar su cuerpo no había nada. ¡Era completamente invisible! Podía desaparecer y reaparecer cuando quisiera.
Una vez pasado el primer momento de sorpresa, imaginó todo lo que podía aportarle ese poder. Invisible a ojos de los demás, la tímida Adélais pasaba buenos momentos, por donde pasaba se volaban los papeles por arte de magia.... Después las cosas empezaron a desaparecer.
En París se corre el rumor que por los barrios corre un ladrón especial.
Se dice que no se trata de uno común y corriente, ya que sólo roba a las personas deshonestas que se enriquecen a costa de las desgracias ajenas y todo lo que sustrae lo deposita en la puerta de la casa de los más necesitados...
Lo único que no puede depositar es su corazón herido.
Ella va invisiblemente por las calles, acercándose a todo aquel a quien le dejara un mensaje...
Adélais, encontró una forma para vivir, creyendo que es feliz...
sábado, 15 de septiembre de 2012
ORACIÓN DE LA NOCHE
Señor,
ya es tarde; ya viene la noche.
Quiero agradecerte por este día.
Fue duro, con sufrimientos e inseguridades,
pero lleno de amor, y vivido
en la alegría de la esperanza.
Gracias, Señor.
por este día que acabo de vivir.
Intenté vivirlo en Tu amor
y nada me faltó.
En tu compañía soporté mis sufrimientos
y no fue un día perdido.
Confié en Ti y acepté tu voluntad.
No fui perfect@, pero intenté ser buen@.
Perdona mis faltas, Señor, y recíbeme.
Dame una noche tranquila y,
por Tu gracia, restaura mis fuerzas,
disminuya mis dolores
y consérvame en salud.
Haz que mañana yo esté list@
para cumplir tu voluntad
y para aceptar a todos mis hermanos.
Amén.
Haz que mañana yo esté list@
para cumplir tu voluntad
y para aceptar a todos mis hermanos.
Amén.
viernes, 14 de septiembre de 2012
domingo, 9 de septiembre de 2012
O SANCTISSIMA
O sanctissima, O piissima,
Dulcis Virgo Maria.
Mater amata, intemerata,
Ora, ora pro nobis
Tota pulchra es, O Maria
Et macula non est in te
Mater amata, intemerata,
Ora, ora pro nobis.
Sicut lilium inter spinas,
Sic Maria inter filias
Mater amata, intemerata,
Ora, ora pro nobis.
Por favor, ayúdame, oh piadosísima,
Dulce Virgen María.
Madre amorosa, sin miedo,
Orad, orad por nosotros
Toda tú eres hermosa, oh María
Y no hay mancha en ti
Madre amorosa, sin miedo,
Orad, orad por nosotros.
Como el lirio entre las espinas,
Así que María entre las niñas
Madre amorosa, sin miedo,
Orad, orad por nosotros.
jueves, 6 de septiembre de 2012
EL CAZO DE LORENZO
Su autora, Isabelle Carrier Con
palabras simples y
unas ilustraciones tiernas y
divertidas, la autora
recrea el día a día de un niño
diferente: sus
dificultades, sus cualidades, los
obstáculos que
tiene que afrontar... El cazo de
Lorenzo llena un
vacío, conmueve al lector, sea cual
fuera su edad.
Pero lo que más llama la atención
es la sencillez
del dibujo y del concepto. A partir
de 6 años. * Un
cuento metafórico para hablar de las
diferencias a
los más pequeños. * La superación de
un niño con
dificultades para sobrellevar el día
a día.
ISABELLE CARRIER es francesa y nació en 1964 en Voiron (Isère, en los Alpes). Estudió en la escuela superior de Arte de Estrasburgo (Arts Décoratifs) antes de dedicarse a escribir e ilustrar libros para niños. Cuando le faltan ideas para crear un álbum, se inspira en las de Jérôme Ruillier, el padre de sus dos hijas, también autor e ilustrador, y entonces hacen libros juntos.
viernes, 31 de agosto de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
NEIL ARMSTRONG
Diario Clarín, 26 de agosto de 2012
Murió el primer hombre que dejó su huella en la Luna
El astronauta tenía 82 años y amaba volar. Su familia pidió ayer, en su honor, hacerle un guiño a la Luna en una noche despejada.
Tenía 16 años cuando consiguió la licencia para volar. Mucho antes, incluso, de que le permitieran manejar un auto. Wapakoneta, el pequeño pueblo al oeste de Ohio donde había nacido, empezaba a quedarle chico. Neil Alden Armstrong amaba volar. Y no paró hasta convertirse en un piloto de prueba de la NASA. Probó desde planeadores hasta sofisticados jets. Más de doscientas naves distintas, desde que ingresó a la agencia espacial, en 1962. Pero todas esas aventuras parecen insignificantes. Nadie lo recordará por eso porque aún hoy, 43 años después, su voz latosa y las imágenes borrosas siguen estremeciendo.
“Esto es un pequeño paso para un hombre, un salto gigante para la humanidad”, dijo Armstrong el 20 de julio de 1969, el día que logró que el mundo entero quedara paralizado frente al televisor. Fue cuando se convirtió en el primer hombre en pisar la Luna.
Ayer, a los 82 años murió en su granja de Cincinnati a causa de un problema cardiovascular. “La próxima vez que vean la Luna en una noche despejada, sonríanle y háganle un guiño”, pidió su familia al anunciar la muerte.
Fue en los años siguientes a su regreso de la Luna, que Armstrong decidió comprar la granja donde pasaba los días ocupándose del ganado y cultivando maíz. Tuvo algunos trabajos como asesor en compañías de aviación, pero prefería la docencia y siempre eligió escaparle a la fama. No tuvo la suerte de Buzz Aldrin, su compañero, que terminó hecho personaje de película –es el Buzz Lightyear de Toy Story–. Armstrong se conformó con saberse el primero de una hazaña que sólo doce hombres lograron en toda la historia.
Sus apariciones públicas se cuentan con los dedos de una mano. La última fue en mayo de este año. Entonces, sentenció: “A la gente le encantan las teorías conspirativas, son muy atractivas. Pero nunca les di importancia, porque sé que algún día una misión volverá a la Luna y hallará la cámara que dejé ah í”.
El de 1969 era un mundo que hoy resulta obsoleto: la televisión era en blanco y negro, los canales eran pocos y había que levantarse a torcer la perilla para cambiarlos. Las embarazadas fumaban, no existían los pañales descartables y las llamadas larga distancia había que pedírselas a la operadora. ¿Por qué en ese mundo, el hombre iba a llegar a la Luna? Eso pensaban los que no podían creer lo que la televisión transmitía en vivo y en directo. Seiscientos millones de personas –un quinto de la población mundial de entonces– esperaron durante horas frente a la TV para ver ese instante en que Armstrong dejó su huella en la Luna.
Ese mundo, que vivía fascinado por las teorías de invasiones extraterrestres, avanzaba además al ritmo de la Guerra Fría. Yanquis por un lado, marxistas por el otro. Cuando la misión del Apolo 11 ( ver Infografía ) llegó a la Luna, la carrera por la conquista del espacio llevaba ya doce años. Los soviéticos, con el lanzamiento del satélite Sputnik llevaban la delantera. Armstrong y su equipo le dieron a los Estados Unidos la victoria que necesitaban en medio de la guerra de Vietnam.
Nació el 5 de agosto de 1930. A los seis años construyó su primer avión. Estuvo al frente de 78 misiones aéreas en Korea y fue condecorado en 17 países. Pero lo que a Armstrong le gustaba era jugar al golf con sus amigos, frecuentar la sede local del YMCA y comer en el mismo restaurant de siempre. En 1999, se casó por segunda vez con Carol. Tenía dos hijos que sumados a los de su esposa, le dieron diez nietos.
En el año 2000, durante una presentación en la Academia Nacional de Ingeniería dejó a todos desconcertados cuando confesó: “Puedo decir, honestamente, que nunca había tenido el sueño de estar en la Luna”.
domingo, 26 de agosto de 2012
LOS TRISTES
3
Vosotros, que lograsteis vuestros sueños,
¿qué entendéis de sus ansias malogradas?
Vosotros, que gozasteis y sufristeis,
¿qué comprendéis de sus eternas lágrimas?
Y vosotros, en fin, cuyos recuerdos
son como niebla que disipa el alba,
i qué sabéis del que lleva de los suyos
la eterna pesadumbre sobre el alma!
4
Cuando en la planta con afán cuidada
la fresca yema de un capullo asoma,
lentamente arrastrándose entre el césped,
le asalta el caracol y la devora.
Cuando de un alma atea,
en la profunda oscuridad medrosa
brilla un rayo de fe, viene la duda
y sobre él tiende su gigante sombra.
6
Cada vez huye más de los vivos,
cada vez habla más con los muertos
y es que cuando nos rinde el cansancio
propicio a la paz y al sueño,
el cuerpo tiende al reposo,
el alma tiende a lo eterno.
7
Así como el lobo desciende a poblado,
si acaso en la sierra se ve perseguido,
huyendo del hombre que acosa a los tristes,
buscó entre las fieras el triste un asilo.
El sol calentaba su lóbrega cueva,
piadosa velaba su sueño la luna
el árbol salvaje le daba sus frutos,
la fuente sus aguas de grata frescura.
Bien pronto los rayos del sol se nublaron.
la luna entre brumas veló su semblante,
secóse la fuente, y el árbol nególe,
al par que su sombra, sus frutos salvajes.
Dejando la sierra buscó en la llanura
de otro árbol el fruto, la luz de otro cielo;
y a un río profundo, de nombre ignorado,
pidióle aguas puras su labio sediento.
¡Ya en vano!, sin tregua siguióle la noche,
la sed que atormenta y el hambre que mata;
¡ya en vano!, que ni árbol, ni cielo, ni río,
le dieron su fruto, su luz, ni sus aguas.
Y en tanto el olvido, la duda y la muerte
agrandan las sombras que en torno le cercan,
allá en lontananza la luz de la vida,
hiriendo sus ojos feliz centellea.
Dichosos mortales a quien la fortuna
fue siempre propicia... ¡Silencio!, ¡silencio!,
si veis tantos seres que corren buscando
las negras corrientes del hondo Leteo.
Rosalía de Castro
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