BUBONIS

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viernes, 2 de mayo de 2014

ILUSTRANDO CAPERUCITA ROJA


Lucía Rodríguez Pérez












  Ayumi Makita





Ilustraciones de San Jorge






























































Daniel Montero Galán




                                                               david valentín ilustrador






Debbie Terry













                                                               HORACIO GATTO





Joann Loftus




















 鈴木里江








Tara Jacoby











Silvia Gandara





Eléonore Thuillier



Kasia Bajerowicz





Martina Peluso























                                                           Loreto Fernández Leiva.


























                                                                           Lorraine Hardt





                                                                Dorothy Marcantonio














EL PEQUEÑO VELERO VALIENTE

Por  |  Para LA NACION



 El avión inclina un poco un ala y pierde altura, mientras la línea de la costa se advierte más allá de la ventanilla. Es un día luminoso y azul, aunque un fuerte mistral salpica el mar de borreguillos blancos y marca de oleaje la orilla lejana. Cierras el libro que has estado leyendo y observas el paisaje. Te gusta hacer eso cuando conoces la costa y las aguas próximas, reconociendo desde arriba lo que otras veces has navegado abajo: cabos, ensenadas, playas, puertos, se ofrecen a la vista como en un portulano o un mapa. Y una vez más no puedes menos que admirar a los hombres sabios y tenaces que, en siglos pasados, cuando no existían los satélites ni los aviones, consiguieron a base de compás, cañonazo, reloj, lápiz y papel, levantamientos cuyo trazado exacto, en buena parte de los casos, apenas se han visto modificados por las cartas náuticas modernas.
El avión desciende un poco más y las salpicaduras blancas se vuelven más visibles y precisas, hasta el punto de que puede apreciarse el movimiento de las grandes olas que hay allá abajo, la lenta ondulación del agua que el viento empuja en dirección paralela a la costa. Isobaras apretadas como sardinas en lata, piensas mientras por costumbre imaginas la intensidad del viento allá abajo. Beaufort fuerza 8, por lo menos. Eso significa temporal de 34 a 40 nudos, con el agravante de que el viento corre veloz, por un mar libre de obstáculos, desde muchos cientos de millas; y esa fuerza incide en la altura de las olas, que son majestuosamente alargadas y de cuyas crestas blancas, a medida que el avión sigue bajando, parecen desprenderse rociones de espuma.
El avión sigue virando despacio para enfilar la aproximación al aeropuerto, cuando adviertes algo allá abajo: un pequeño barco deja tras de sí una línea de espuma blanca y casi recta, muy visible aunque barrida pronto por las olas que corren hacia su popa. Es un velero, sin duda. Debe de tener entre doce y quince metros, y mantiene el rumbo hacia la costa, de la que lo separan todavía unas diez millas, ciñendo el viento. Eso puede suponer, con ese temporal y esa mar ondulada que lo mismo impulsa que frena, un mínimo de dos horas de navegación infernal, todavía. Por el rumbo que trae, es posible suponer que el velero lleva al menos catorce horas navegando, que al menos la mitad de ese tiempo lo ha hecho de noche, y que, en el mejor de los casos, el viento duro empezó a castigarlo un poco antes del alba.
Sabes lo que es, claro. Todo el que pasa algún tiempo en un barco lo sabe. Por eso, desde la cabina del avión, mirando la estela del velero que avanza obstinado en busca de refugio -esa tierra próxima que tú alcanzas a ver, pero él no-, sientes un estremecimiento de orgullo solidario. De admiración por ese hermano desamparado, cuya situación puedes imaginar. Observas que navega amurado a babor, consciente de la costa próxima, buscando la protección del puerto cercano, o de al menos una punta de tierra donde fondear a resguardo. Seguramente ciñe el viento con una trinquetilla y dos rizos en la mayor, dando fuertes machetazos en las olas, con su patrón amarrado en la bañera y atento al timón para no atravesarse a la mar, el tambucho cerrado y la tripulación trincada a las líneas de vida o abajo en la camareta, sentada en el suelo, la espalda apoyada en un mamparo, a mano el cubo de achicar por si el mareo juega malas pasadas. Puedes imaginar los rociones que saltan sobre su cubierta, la bandera aleteando a popa con violencia, el aullar de cuarenta nudos en la jarcia y el palo sobre el que el molinillo del anemómetro gira enloquecido. Las miradas entre inquietas y resignadas del patrón a los instrumentos de la bitácora para comprobar la posición, el abatimiento, las rachas del viento.
Que llegues a puerto, compañero, piensas conmovido mientras el solitario velero y su estela desaparecen bajo el ala del avión. Que aguante el barco y quienes lo tripulan. Y mientras miras el mar y la costa cercana, que desde abajo no se ve, piensas en todos los pequeños barquitos desamparados y valientes que ahora navegan acortando vela, ciñendo vientos duros sin otro socorro que su serenidad y su coraje. En busca de un sitio donde echar el ancla y descansar quienes, tras largas horas de pelea, puedan arrebatarle al mar ese derecho. Porque, aunque solemos olvidarlo cuando pisamos tierra firme o sopla brisa suave, navegar, como vivir -y poco va de una cosa a otra-, nunca fue un asunto fácil.

jueves, 17 de abril de 2014

HOMENAJE A GRECO, PASCUAS 2014



Greco, Bach y Quirk. Semana Santa 2014

Se puede ver la explicación del video y la letra traducida de la música utilizada.: 
http://iopera.es/homenaje-el-greco/

domingo, 6 de abril de 2014

LA INVENCIÓN DE HUGO CABRET



Sinopsis Años 30. Hugo Cabret es un niño huérfano cuya vida no ha sido un camino de rosas, pues desde la muerte de su padre ha tenido que sobrevivir robando en las calles de París. Desde su escondrijo en la estación del ferrocarril, arregla relojes averiados y únicamente le acompaña, en la soledad, un extraño robot. Un día se cruza con una chica que posee una llave que lo hace funcionar. Intrigados por el misterio descubren un cuaderno de notas del inventor que puede desentrañar un increíble secreto. Basado en la novela gráfica de Brian Selznick, "La invención de Hugo Cabret" (Medalla Caldecott 2008-Premio que concede la Association for Library Service to Children de Estados Unidos), el reputado guionista John Logan (Gladiator, El último samurái) adapta este cuento ilustrado infantil a la gran pantalla, en el que un pícaro huérfano sobrevive en la capital parisina con pequeños hurtos y arreglando mecanismos de relojes averiados, que tiene en su poder un misterioso juguete, legado de su padre inventor ya fallecido, que plantea un enigma que tendrá que descubrir junto a otra niña Isabelle, su compañera de aventuras. El director Martin Scorsese, que no necesita ningún tipo de presentación y con una de las carreras más respetadas dentro de la profesión del séptimo arte gracias a obras maestras como "Taxi Driver", "Toro salvaje", "Uno de los nuestros" o la más reciente "Infiltrados", cambia radicalmente de género con esta bella aproximación al cine fantástico, que hará las delicias de grandes y pequeños, con sabor a film clásico y añejo, gracias a unos fantásticos decorados y a la preciosa fotografía de Robert Richardson siempre bajo un halo melodramático que nos proyecta la magistral banda sonora de Howard Shore. El actor adolescente Asa Butterfield, que a pesar de su corta edad cuenta con una experiencia relevante en el mundo del cine como "El niño del pijama de rayas" o "El hombre lobo (2010)", protagoniza este drama con toques de cine de aventuras, acompañado por la camaleónica Chloë Grace Moretz, capaz de adaptarse a cualquier género o rol como ha demostrado en títulos como "Déjame entrar", "El diario de Greg" o la sorprendente "Kick-ass". Son dignos de mención en "La invención de Hugo": el mítico Ben Kingsley ,cuya interpretación de "Ghandi" le llevó a conseguir un Oscar y al que hemos podido ver en películas de todo tipo como "Prince of Persia: Las arenas del tiempo" o "La lista de Schindler"; el irreverente humorista Sacha Baron Cohen (Borat, Ali G), cuyo último trabajo "El dictador" podremos ver pronto en nuestras pantallas; el eficaz secundario británico Ray Winstone (Infiltrados, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal); Jude Law (Contagio, Camino a la perdición), nominado a los Oscar por "Cold Mountain" y que hemos podido ver recientemente, como John Watson, en "Sherlock Holmes: Un juego de sombras" además de la leyenda del cine de terror y sempiterno Drácula, Christopher Lee (En tiempo de brujas, Star Wars: Episodio III - La venganza de los Sith), gracias a las películas de culto de la Hammer, que le valieron el reconocimiento del publico como uno de los grandes actores del cine de terror de todos los tiempos. "La invención de Hugo" se presenta como una de las grandes favoritas para llevarse el galardón de Mejor Película en la próxima edición de los Oscar de la Academia de Hollywood de 2012 y que, además, cuenta con otras diez nominaciones, entre las que se incluyen categorías como Mejor Director (Scorsese) Mejor Fotografía (Richardson), Mejor Guión Adaptado (Logan) o Mejor Banda Sonora (Shore). Crítica Antes que director de cineMartin Scorsesees cinéfilo; su amor al cine trasciende holgadamente el marco del modélico ejercicio de una profesión que ama. Hay mucho más: el director deTaxi Drivertiene una deuda de agradecimiento con el medio, un sentido de la perspectiva histórica que lo distingue de otros. Scorsese hace sus películas, pero también invierte y trabaja para preservar el legado de otros;es divulgador, y además fundador de un organismo sin ánimo de lucro que se afana en la restauración de películas en peligro de extinción. Ese incondicional amor al arte, y no necesariamente al suyo, es la columna vertebral deLa invención de Hugo, que es muchas cosas a la vez pero una muy por encima de todo, una carta abierta en que expresar y proyectar una pasión cinéfila y una muy singular fascinación por la sacrosanta historia del celuloide; una declaración de amor y una reivindicación del cine como alquimia, como oficio de ilusionistas románticos, como disciplina a caballo entre el arte y la magia. Scorsese incendia nuestra imaginación moviéndose entre autómatas oxidados, juguetes de cuerda y tuercas de relojes de otro tiempo mientras bucea, con el pretexto de un iniciático cuento infantil de supervivencia, en las entrañas mismas del lenguaje fílmico como vehículo de arte y artesanía con un originalísimo homenaje a Meliès, y con él, a la prehistoria de la narrativa cinematográfica, fabulando sobre la vida y obra del primer visionario del celuloide, del hombre que dignificó el cine, hasta entonces un mero y sorprendente espectáculo de feria, en un nuevo campo de expresión artística. Pero, por supuesto,La invención de Hugoes una película familiar, sin límite de edad, una proverbial invitación a padres con olfato cinéfilo para introducir a sus retoños en el corazón y órganos vitales del séptimo arte en una época en la que el feeling con la imagen audiovisual como forjadora de sueños perece aplastada bajo toneladas de ruido y de metal en mitad de un alarmante proceso de involución que aboca al cine a ser lo que fue antes de Meliès, un espectáculo sin alma, decíamos, una monótona atracción de feria.La invención de Hugoes la reconciliación con el mejor Scorsese, un cineasta colosal que nos devuelve el placer de mirar cine con ojos de niño, como se miraban y gozaban las películas de entonces; un puzzle de emociones cuyas piezas encajan en el todo con una precisión milimétrica y genial. Más que una película, lo último de Scorsese es un milagro; una quimera; una película que pone de moda una sensibilidad fílmica obsoleta entre pinceladas de ingenio, visual y conceptual, apabullantes. Con la inestimable colaboración de su extraordinario decorador de cabecera, el gran Dante Ferretti, el cineasta italoamericano compone un universo y una geografía emocional genuina y rigurosamente propia que, probablemente, remite a la excelencia de un Scorsese del que casi nada sabíamos desde principios de los 90.

Ver más en: http://www.20minutos.es/cine/cartelera/pelicula/31806/la-invencion-de-hugo/#xtor=AD-15&xts=467263



Del libro a la película.

Libro La Invencion De Hugo Cabret

Hugo vive entre los muros de una ajetreada estación parisina de ferrocarriles. Si quiere sobrevivir, nadie debe saber de su existencia. Sin embargo, un día tiene un descuido y es descubierto por una excéntrica chica, amante de los libros, y por un viejo y amargado juguetero. Y ya nada será como antes.
Un críptico dibujo, un valioso cuaderno de notas, una llave robada, un autómata y un mensaje oculto del difunto padre de Hugo son algunas de las claves de un intrincado misterio.
Con 284 páginas de ilustraciones originales y combinando elementos de los álbumes ilustrados, las novelas gráficas y el cine, Brian Selznick expande los límites del concepto de novela, creando una nueva experiencia lectora.

martes, 4 de marzo de 2014

DUY HUYNH, ilustrador

Origen vietnamita Duy Huynh crea pinturas acrílicas poéticas y contemplativas. Duy se inspira en una variedad de narradores en formatos que van desde música y películas a la antigua folclore y las aventuras del cómic. Si bien gran parte de su obra es profundamente personal, sus inteligentes y muchas veces el uso humorístico de simbolismo y los juegos de palabras que invita al espectador a crear su propia historia.

http://www.duyhuynh.com/index.php   Su sitio











domingo, 2 de marzo de 2014

MIREYA




ESTRENO 12 DE FEBRERO 2014
CIBRIAN – MAHLER presentan….”MIREYA…Un Musical de Tango”
Libro y Letras: Pepe Cibrián Campoy
Música Original: Ángel Mahler
Elenco
Gabriela Bevacqua……..Mireya
Damián Iglesias ………..Alfredo
Leandro Gazzia………….Miguel
Martin Repetto ………….Manuel
Lorena García Pacheco..Adivina / Madre 
Nicolás Bertolotto……….Policía / Newbery
Eluney Zalazar ………….Tía
Bruno Pedicone………….Payo
Verónica Pacenza……….Bailarina
Libro, Letras y Dirección general: Pepe Cibrián Campoy 
Música original y orquestaciones: Ángel Mahler
Diseño de Vestuario y escenografía Rene Diviú
Coreografía Esteban Domenichini
Dirección de actores y puesta en escena Damián Iglesias 
Producción Ejecutiva: Ángel Mahler – Julieta Kalik – Santiago Zenobi Producción General: La Crypta S.A. – Complejo Teatral Buenos Aires
Un musical de Buenos Aires para el mundo de la dupla Cibrián – Mahler quienes estrenan el primer gran musical de Tango en carácter de estreno mundial.
Es esta la primera vez que Cibrián – Mahler escriben una obra costumbrista y con música de tango, la rubia “Mireya”.
Basada en un personaje mítico de la cultura porteña, Cibrián decidió hacer su propia versión haciendo de esta, su historia, un típico melodrama en donde la heroína, tal como se acostumbra en este género teatral, es perseguida “hasta el catre”.
Mireille, nombre que dicen tenía siendo oriunda de Francia, es una joven marcada por un cruel pasado, quien junto a su amigo Miguel, sueñan con ser artistas y escapar de una vida de conventillos para ser estrellas. En una tarde crucial atravesada por el cometa Halley, conoce a el “galán malo”, Manuel, quien la hace caer hasta los más bajos fondos del ser humano, pero es rescatada por el “galán bueno”, Alfredo, quien por amor y admiración la lleva hasta la cúspide de una carrera de éxito que será truncada por un suceso inevitable: la diferencia de clases. De allí en más la historia continúa hasta un final imprevisto y sumamente conmovedor y reivindicante.
Mahler compuso una partitura netamente tanguera, basándose en sus recuerdos de su padre escuchando a Darienzo, Soldán, Troilo y Mores, así como Cibrián a través de la literatura y de las vivencias de un país que utilizó este género, siendo Libertad Lamarque, su máximo exponente.
TEATRO PRESIDENTE ALVEAR – Avenida Corrientes 1659 – CABA
  • Funciones: Miércoles a viernes 21.00 hs. - Sábados 21.30 hs. - Domingos 20 hs
  • Localidades: Platea y Palcos Bajos: $ 120.-  - Platea Alta y Palco Balcón: $ 100.- Tertulia: $ 80.-
Miércoles, día popular:
Platea y Platea Alta $ 80.- 
Tertulia $ 50.-